UNA CULTURA PARA EL ESPRESSO.
Una costumbre, un placer, un rito y una moda, una ocasión para desconectar o una oportunidad para socializar. La popularidad que el espresso ha conocido en los últimos años está ligada sin duda al indudable contenido cultural que respaldan esos 25 ml de café dentro de una taza. Algo que fascina evidentemente, por su simple complejidad y por su gusto único, la fuerza y la energía que uno se espera de su consumo.
¿Pero existe realmente una cultura del espresso? Si es bastante normal rechazar un vino malo que sabe a corcho, ¿cuantos han devuelto al barman un espresso quemado o de escasa calidad?
Creemos que, más allá del gesto, fuera de las modas y del glamour que se mueve alrededor de la taza, el espresso merece ser vivido de modo consciente por sus consumidores, para que pueda expresar toda su riqueza y ser comprendido plenamente a nivel gusto, perfil aromático y calidad de la preparación.
Una conciencia que se crea a través de un recorrido compartido de informaciones, conocimientos y opiniones con los verdaderos amantes del espresso.
7Gr. es en efecto un sistema de competencias que pone en la cima, como elemento estratégico de su misión, la de sus consumidores.
Por eso hemos cambiado idealmente el normal proceso industrial, considerando como nuestro punto de partida el momento del consumo, aquel en el cual la calidad de cada paso se mide a través del juicio de quien degusta la tacita.
En la descripción de este proceso diremos como están las cosas, descubriendo los falsos mitos y tratando de mantenerse a distancia de lenguajes carentes de fundamento.